lunes, febrero 12, 2007

Una Meta Final

Creo saber de dónde vengo. Sé donde estoy… “lo que soy”. ¿Hacia donde voy? ¡Muy buena pregunta!
Hubo un momento en mi vida –no hace mucho- en el que al ver a mi mejor y casi única amiga con un plan tan definido para su vida, metas tan bien establecidas, objetivos tan claros, que me hizo preguntarme: ¿Qué es lo que realmente quiero para mi vida? ¿Tengo yo objetivos reales? Por unos días creí que no tenía un blanco por alcanzar; como una hoja llevada por el viento, que va de aquí para allá sin saber a donde va a llegar o cuál será su final. Pero después de meditar por un tiempo, me di cuentas de que sí lo tengo. Pude vislumbrar que lo que quiero, no es exactamente un título, una posición, reconocimientos o dinero –algo más allá de lo tangible- Es tener la seguridad, de que cada día que pase, Dios esté dirigiendo mi vida, cada paso, cada decisión.
Llegar a formar una familia en la cual Dios sea el centro y base. Que pueda contemplarla y decir: gracias Señor por permitirnos juntos honrarte. Esforzarme cada día por llenarla de compresión, amor, felicidad y hacer de ella un trozo de cielo; que a pesar de las pruebas y dificultades que se presenten en el camino, podamos salir victoriosos, siempre unidos por el poder de Dios; que la gente pueda vernos y contemplar un testimonio, tanto en la vida de cada uno y por qué no como familia.
Tener un trabajo por medio del cual pueda ayudar a difundir con mayor rapidez el mensaje y el amor de Dios a todo el mundo.
Así que pude concluir, que realmente sí, soy como una hoja; con la abismal diferencia de que el viento que me lleva, sabe perfectamente mi destino; porque mi viento es Dios.
Por eso, queda sin importancia la posición social, los reconocimientos y logros; pues me basta y me bastará –porque es más que suficiente- ser un embajador del Rey de Reyes y Señor de Señores.
Eso me lleva a querer prepararme y dar lo mejor de mi cada día, en cada cosa; para poder un día ser de más utilidad en la obra de Dios y así ayudar a muchos más a llegar juntos a nuestra meta final.

viernes, febrero 09, 2007

No Es Perfecta, Pero Es La Mejor

Siempre he considerado a mi familia un poco diferente a las demás. Nunca he logrado distinguir muy bien el factor que me ha hecho sentirla así, porque en muchos aspectos, es igual a la mayoría; hay disgustos, peleas, gritos y a veces, hasta ofensas muy graves. Sin embargo, aunque pudieron haber momentos en los que pensé “quisiera otra familia”, nunca realmente dejé de tener la seguridad de que esta, es la ideal para mí; con defectos y demás; pero en fin, mía.
Si lo analizáramos superficialmente, podríamos decir que no somos muy unidos o más bien, dependientes el uno del otro; pero realmente creo que es todo lo contrario; de no ser así, mi hermana mayor estaría sola en México. A pesar de mi original resistencia al cambio de país, no me queda otra alternativa que agradecer a mis padres por mantenernos unidos [porque realmente estoy agradecido].
Mi hermana mayor y mi hermano menor, son un caso. El chico está en la adolescencia; en momentos, realmente insoportable. Me parece que olvide rápidamente lo que significa esa etapa; sinceramente, espero poder haberla recordado para cuando mis hijos pasen por allí. Mi hermana mayor, en muchos aspectos: igual al menor. Pero cada uno tiene un lado maravilloso y digno de admirar. Me imagino que para ambos, he de ser en muchas ocasiones aún más hostigoso que ellos.
Dios nos ha privilegiado como familia con el don de la música. En un principio no lo consideré algo relevante; pero con el correr de los años, me he dado cuenta de que realmente es una inmensa bendición, con la cual, no todas las familias pueden contar; y creo que ha sido un punto muy importante en nuestra unidad.
Como humanos, todos los padres cometen errores; pero a pesar de ello, realmente estoy orgulloso de los míos; lo que hicieron, lo que hacen, cómo lo hacen, cómo poco a poco nos han sacado adelante, buscando lo mejor para todos. Siempre preocupándose y esforzándose por hacernos crecer en los diferentes aspectos de la vida.
Sin duda alguna, las palabras nunca llegarán a expresar todo lo que mi familia significa para mí, y no queda más que agradecer al Señor por darme la mejor familia del mundo.

martes, enero 23, 2007

jueves, enero 18, 2007

La verdad..... es mejor que aprenda a "disfrutar" el vivir resignado, que crearme falsas esperanzas por mas pequeñas que sean....! porque ¡Que feo cuando las pierdes!

lunes, enero 15, 2007

martes, enero 09, 2007

"Es tan lindo soñar... EEEEh cuidado, no vaya a ser que cuando regreses a la realidad, no quieras vivir en ella nunca mas"
"A nadie le gustan los cambios, a mi no me gustan!!! pero a veces son MÁS que necesarios"
"Solamente me pregunto... ¿Qué fregados tengo que aprender al estar lejos de vos? porque ya quiero tenerte cerca"
"La amistad asi como el amor y la confianza, son dones dignos de agradecimiento"
"Parece que estoy destinado a tener éxito... pero por ratos me resisto"